miércoles, 23 de noviembre de 2011

EL BESO EN PARIS






"Es París , según mis cálculos, la ciudad donde la gente se besa mejor. En París el beso ha dejado de ser un fenómeno privado. En las ceremonias públicas el beso del Presidente de la República, de los ministros y de los mariscales es parte establecida del protocolo. Este beso oficial de barba a barba, sirviendo de ejemplo, ha legalizado de paso el beso de amor. Los enamorados de París, en plena calle, cultivan sin reparo su derecho al beso En primavera, bajo la bóveda verde del Bois , el paseo de las parejas, es simplemente, una larga y pública sucesión de besos. No hay en estos besos callejeros, claro está, ni audacia ni picardía. Más que una necesidad sentimental de los enamorados, este beso del Bois es, en mi entender, una necesidad estética del alma parisiense. Dentro de la ordenada perfección del Bois, el beso está naturalmente atribuido a las parejas, como las hojas a los árboles o las flores a las plantas Se trata de completar un espectáculo, una pareja recatada y fría rompería allí la municipal armonía del conjunto. El beso ha perdido así, desde luego, la elegancia del pecado. Pero la ciudad ha ganado un elemento decorativo de primer orden. El beso de París tiene, en verdad, un insusbstituible valor municipal. Gracias a él el municipio parisiense economiza los sueldos de varias bandas de música. Porque estos besos de París difunden por todo una sensación musical, esa sensación de olvido, de paz, de juventud, que siembran por plazas y paseos las bandas del municipio".

Escrito por Roberto Gache (1891-1966) dramaturgo, ensayista y diplomático argentino, en su libro Glosario argentino ,publicado en 1928. Extraido del libro Paris para los Argentinos de Jorge Fondebrider

"En Buenos Aires, si los enamorados se besan en la calle pública promueven un escándalo y van presos. En París eso es la cosa más natural del mundo. Entretanto, el porcentaje de natalidad es mucho más elevado en Buenos Aires que en París. De donde se deduce que el pudor es una virtud patriótica y fecunda"

Escrito por Leopoldo Marechal (1900-1970) . Extraído del mismo libro París para los Argentinos.





¿Alguien se ha besado alguna vez paseando por el Bois de Boulogne, o en el puente de las artes, o bajo el farol iluminado de la place de Fürstenberg recordando la escena donde Newland Archer (Daniel Day-Lewis mira por última vez la ventana donde vive la Condesa Ellen Olenska (Michelle Pfeiffer) en la inolvidable película La Edad de la Inocencia.?
Pruébenlo y después me cuentan.

Mária




      
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martes, 22 de noviembre de 2011

SANTA CECILIA: PATRONA DE LA MUSICA


Hoy es la fiesta de Santa Cecilia, patrona de la música. En París, el 21 de junio de todos los años se festeja el día de la música. Ese día empieza el verano, y toda la ciudad está de fiesta. Esta idea fue instaurada por el Ministro de Cultura Jack Lang, en el año 1982. Su motivación fue ver que una gran cantidad de gente tocaba algún instrumento musical en París.  Ese año se permitió que durante media hora entre 20.30 y 21 todos aquellos que quisieran podrían tocar música en cualquier rincón de la ciudad. La idea tuvo tanto éxito que hoy continúa la fiesta y dura hasta altas horas de la noche. No se programa nada, solo hay que salir con algún abrigo al hombro a caminar por las calles y deleitarse au coin de rue con algún conjunto de rock, un experto violinista, o alguna rubia que vestida de negro toca la flauta traversa sin inmutarse por el público que se detiene a escucharla. Hay conciertos en los parques, pequeños grupos en las esquinas de todos los barrios, pianistas en los restaurantes, saxofonistas en los pubs, en fin, solo es cuestión de recorrer y disfrutar.Los billetes de metro bajan de precio y no se cobran derechos de autor, para que todos puedan sentirse libres de interpretar lo que más les guste.
¿Podríamos imitarlos no? ¿que tal si alguien toma la idea y lo inauguramos el próximo 22 de noviembre, en honor a Santa Cecilia?

Aunque parece que alguien nos oyó!!!
Enlace: http://eternabuenosaires.com/2011/11/la-musica-sale-a-la-calle

Mária

jueves, 10 de noviembre de 2011

SER EXTRANJERO



El nadador. (Escultura realizada en Londres por Discovery Channel en promoción de un reallity show)

"Hace dos meses escasos era un provinciano ignorante desembarcando bajo la llovizna en los muelles de Southampton. Ahora está en el corazón de Londres, imposible de distinguir de cualquier otro oficinista londinense con su uniforme negro, intercambiando opiniones sobre temas cotidianos con un londinense de pura sangre, superando con éxito todas las convenciones de la conversación. Pronto, si continúa progresando y pronuncia con cuidado las vocales, nadie le dedicará una segunda mirada. Entre la multitud pasaría por londinense, y hasta puede que, a su debido tiempo, por inglés."

Extraído de Juventud de J.M.Coetzee (escritor contemporáneo sudafricano, premio nobel de literatura)

Ayer, conversando con mis compañeras de taller literario, compartíamos entre todas la gran verdad que encierra este párrafo de Coetzee. Todo aquel que emigra , se encuentra con la dificultad del idioma. Por más que sea el mismo que  hablamos, hay giros y códigos que son diferentes y palabras que tienen un uso distinto al que nosotros le damos en nuestro país.Inútil es insistir en continuar hablando como lo hemos hecho hasta ahora, porque el ser extranjero se hará aún más presente.
Si deseamos integrarnos será necesario esforzarnos en empezar a hablar como ellos. Menuda tarea! No es fácil lograrlo, requiere trabajo, dedicación ,tiempo para  abrir nuestra mente a nuevos horizontes.
Es aprender a nadar en las profundidades de una nueva cultura, que en sus palabras encierra su idiosincrasia. Es adentrarnos en esas aguas a veces gélidas que separan estos mundos que se enfrentan. Lleva tiempo, quizás mucho, quizás poco, quizás toda una vida, pero es sin duda la puerta para lograr comprender a quienes encontraremos todos los días en la cotidianidad. 
La primer reacción cuando uno se aleja de casa es deslumbrarse con lo nuevo, pero luego , cuando aparecen las sombras, la nostalgia se adueña de nosotros y esas costumbres tan distintas pasan a ser una barrera para la integración. Lograr vencer estos miedos y dificultades será poder lograr madurar en la diversidad.


Mária