lunes, 17 de septiembre de 2012

EL INEXPLICABLE MISTERIO DE HACERNOS NIÑOS


 


Hace veintidos años perdí, en el término de dos años, dos embarazos después de haber tenido tres hijas sin ningún problema. Quizás fue el primer gran golpe que me dió la vida, por lo que agradezco ahora que me haya protegido tanto. 
Hoy, leyendo en La Nación una carta que recibió Pampita Ardohain escrita por el poeta chileno Christian Warnken,a raíz de la muerte de su hija Blanca,  me sentí inmensamente identificada por lo que en ella decía.
Invito a leerlo antes de seguir:

Me acuerdo que en esos días había perdido el equilibrio, sintiendo mucha soledad, esa soledad que se clava en el alma mientras intentamos, solos, salir adelante. Movida quizás por mi creencia de "tener que sonreirle siempre a la vida", no le dí lugar a todos esos cuestionamientos que surgieron en lo más profundo de mi, acerca de la vida y de la muerte.
"Había que" reponerse por mis otras tres hijas, "había que" pensar que no era tan grave frente a otras personas que perdían un hijo ya más grande, "había que" pensar que pronto podría tener otro embarazo, había que, había que, había que.
En ese entonces yo era sorda. Sorda a todo aquello que me pasaba porque" los había que" ocupaban tanto espacio en mi cabeza, que nada que viniera de mi interior podía desplazarlos. Así fue, como este "acontecimiento" fue mandado a guardar en poco tiempo, vanagloriándose de mi rápido duelo, de mi facilidad para volver a estar bien, de mi capacidad para poner cada cosa en su lugar.  
Pero esos hijos luz, de la raza del Principito, como los llama el artículo, tienen mucha paciencia, mucho más de la que nadie se puede imaginar. Y ahí permanecen esperando que reaccionemos a su mensaje, conmovedor y movilizante, el que en algún momento nos hará reaccionar. Y desde ese lugar, en el que permanecen practicamente olvidados o silenciados, nos observan mientras que la vida nos dá otras oportunidades, que como éstas no están previstas, ni siquiera en lo más profundo de nuestros "hay que".

Pasaron veinte años prácticamente sin hablar de este hecho tan central y a la vez tan ignorado. Hace unos días, a raíz de una formación que estoy haciendo en psicogenealogía, pude integrarlo a mi vida consciente, visualizar mis hijos que, si bien no llegaron a nacer, estuvieron dentro mío y me dejaron ese gran mensaje, que yo por ignorancia o arrogancia desoí por tanto tiempo, callando el inmenso dolor que se instaló en mí.  Ese mensaje, que como tan bien describe Warnken me habían traído ellos a pesar de su corto paso por este mundo. Volver a ser niños, volver a no tener respuestas, volver a quedarnos con esa sensación de misterio insondable que nos hace sorprendernos frente a todo lo que sucede y nos supera. Esa fue la gran enseñanza que en ese momento tuve la oportunidad de integrar y que han sido necesarios veinte años y otros golpes más, para darle lugar. Ese milagro de nacer de nuevo, de renacer desde el dolor que nos deja sin palabras, sin esas palabras que a veces adormecen esa capacidad de sorpresa de la que tanto se aprende. De esas palabras que no tienen sentido cuando el dolor se vuelve protagonista. .Esas palabras que nos alejaron de lo profundo y oscuro del alma, donde, como dice el poeta, se encuentran  preguntas nuevas y limpias,como un árbol se llena súbitamente de pájaros. ¿Cuánto tiempo es necesario para empezar a ver esa luz blanca ,que tan bien describe, que viene junto a ese dolor? Para mí fueron necesarios veinte años, veinte años de negación, de sensaciones anestesiadas que me apartaron de ella, sin darme cuenta que era ella la que me ayudaría a encontrar ese lugar de paz, aunque el dolor permaneciera para siempre. Son los duelos mal vividos, son los oídos cerrados, son esas faltas de respeto hacía nosotros mismos que no nos dejan descubrirla y darle el lugar de privilegio ,que ella sin duda tiene, para volver al misterio que nos habita.
Pero no reniego contra este tiempo, simplemente agrego una pregunta más a las ramas de mi árbol lleno de pájaros: ¿cuánta paciencia  tenemos que tener , como la tienen nuestros hijos que se fueron antes que nosotros, para esperar nuestro despertar, sin apurarnos, simplemente estando ahí ,hasta el día que podamos descubrirlos rodeados de esa luz blanca y nombrarlos? 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

EL ARTE DE SOLTAR



A veces, cuando llega el diario a casa y lo empiezo a leer, tengo ganas de cerrarlo y no dejarme atormentar por las terribles noticias que ahí encuentro. Me pregunto si es una forma de protegerme o qué, pero la verdad que últimamente he decidido no buscar todo aquello que me haga mal. Mi objetivo es vivir el presente lo más conectada posible y a veces todo lo que nos invade a nivel de información me hace fluir entre los recuerdos del pasado y las imágenes de un posible futuro que aún desconozco, alejándome de lo único que sé con exactitud que es lo que ahora me está pasando. Cuando logro establecerme en mi presente, puedo agradecer o empezar a ocuparme de todo eso que deseo cambiar para vivir mejor.
Pero no todo es tan terrible en el diario que recibo a la mañana, así que no me resigno a abandonarlo y sigo buscando entre sus páginas algo para rescatar.

Tal es el caso del artículo de Ana Maria Llamazares de hoy, en La Nación: "Esa vieja obsesión por controlarlo todo"
http://www.lanacion.com.ar/1505398-esa-vieja-obsesion-por-controlarlo-todo
 Con solo hacer cliq sobre el site pueden leerlo. Vale la pena. 

Y veo con sorpresa que ella nos explica con total claridad esa cruel cualidad que nos invade en este siglo en occidente y que nos ha llevado al lugar donde estamos y del que tanto nos cuesta escapar: la soberbia.
Ese terrible pecado que desde Adán y Eva ha llevado a los humanos a creer que todo lo podíamos hacer a nuestro criterio alejándonos de nuestra dimensión más elevada, aquella que nos conecta con nuestra trascendencia, con el todo del que somos parte. Hemos aprendido a salir a la orilla, a quedarnos ahí mirando como pasa la vida mientras gastamos toda nuestra energía en querer cambiarla.
Hemos aprendido a establecernos en el control en vez de la observación, esa que nos lleva a comprender el porqué de las cosas encontrando el sentido que ellas tienen más allá de lo que nuestros ojos ven. Fluir, esperar, confiar, mientras nos hacemos cargo de los sentimientos y emociones que nos atan y nos alejan del otro en forma desinteresada. Soltar para poder amar de verdad, soltar los miedos, las incoherencias atadas a esos obstáculos que nos hacen rígidos ,inconsistentes, egoístas y que no nos dejan ver más allá de nosotros mismos.
Para terminar un pequeño relato que quizás ejemplifique mejor lo que digo:
Al norte de la India cuando un elefante nace, se lo ata de un pie al tronco de un árbol. El intenta vanamente soltarse de la cuerda durante un tiempo hasta que renuncia a la lucha y acepta estar atado. Al término de algunas semanas continúan dejandole su pie en el aro, pero ya sin estar unido a la cadena ya que el elefante ha interiorizado el hecho de estar atado al árbol. Ni siquiera intenta huir. Hasta el fin de sus días queda prisionero de su creencia y de su hábito, aunque nada lo ate ahora al árbol.
Quizás esto nos sirva a nosotros también para ver cuales son esas ataduras que todavía nos cuesta tanto soltar para aprender a admirar.


jueves, 2 de agosto de 2012

ATREVERSE A CAMBIAR



No siempre somos dueños de nuestro destino. Digo no siempre porque a veces nos sentimos atrapados en obligaciones, trabajos que nos requieren muchas horas de nuestra vida, responsabilidades que nos cansan.
Sabemos que todo esto no contribuye a nuestra salud, sin embargo no encontramos salida. 
Encarar un cambio es resignificar nuestra historia. Es plantarnos frente a lo que nos desequilibra y tratar de encontrar una solución que restablezca la paz que buscamos.
¿Por qué nos cuesta tanto? ¿Son los miedos a perder ciertas seguridades o a abandonar nuestra torre de control o una posición lograda ?¿ O la dificultad para abdicar a una promesa de responsabilidad asumida sin haber medido todas sus consecuencias? ¿O simplemente la pereza de buscar otro camino?
Quizás es una cuestión de actitud, actitud interna diría, esa que se produce muy adentro nuestro cuando sentimos que algo no va más y soltamos las sogas que nos atan a ese delirio. Es plantarse en la proa de un barco y sentir los nuevos vientos que nos golpean la cara, y al respirar hondo esas ráfagas de aire renovado poder generar un espacio interior que reciba una nueva oferta.
Y la vida nos sorprende, y mucho. Nos trae soluciones no buscadas, impensadas, que prometen, que renuevan, que entusiasman. Solo es cuestión de soltar, de confiar, de creer.

Mária 

SANANDO HERIDAS



 Es recordar haber amado
sin recibir un duro golpe en el vientre
Es respirar sin las tensiones
de los sollozos reprimidos
Es tener la garganta libre
de un gran nudo de tristeza
Es salir de la larga incubación
del sufrimiento.
Es nacer a un mundo nuevo
hasta ahora insospechado.
Es ser capaz de vivir solo
sin sentirse abandonado.
                 (Jean de Montbourquette)


Cuadro de Aimé Morot "El Buen Samaritano" (Musée de Beaux Arts-Paris)

domingo, 6 de mayo de 2012

EL CASAMIENTO DE MI HIJA



 
"Madre" de Joaquín Sorolla (pintor español  1863-1923)



Me resulta raro lo que siento. Es inhabitual, diferente, inesperado.  Tiene que ver con el casamiento de mi hija. Me habían dicho que era movilizante, pero nunca pensé que lo fuera de este modo. Soy de esas personas que aún creen en el amor para toda la vida, y también de las que les gusta sellarlo en una ceremonia religiosa preparada con mucho esmero desde varios meses atrás. Y en eso pareciera que ella y yo coincidimos.
 Pero luego, viene la fiesta, la gran fiesta que es como un ritual, minuciosamente organizada, para que no falte ni un detalle. Pareciera que si no es así no hay boda. Hasta he llegado a escuchar que no se casan porque no pueden hacer la fiesta. ¿Qué raro no? porque me pregunto: ¿qué tendrá que ver la fiesta con todo lo que nos espera después durante los años juntos?
Aunque podría decir que la fiesta es una suerte de carnaval antes de la cuaresma. Un “carne vale” antes de la verdadera vida. Una despedida y una bienvenida a la vez. Un festejo, una celebración para que esta decisión no pase desapercibida. Es así, y no hay vuelta que darle. Y ahora me tocó a mí eso de ir atrás de la novia preguntando presupuestos, eligiendo cotillones, vestidos, maquillajes y peinados que pasan de algo sofisticadísimo a lo más simple que a uno se le puede ocurrir, para que este bautismo matrimonial tome forma y lugar.Por suerte casi todo lo organizan los novios, diría todo, pero yo me he convertido en una fiel testigo de todas sus decisiones. Mucho no se puede opinar, pero lo mismo opino.  Y es que no puedo dejar de hacerlo, por más que me contenga y me ate la boca con piolín. Es que por momentos entro en una confusión profunda. Porque más allá del cansancio que me trae ir atrás de la novia de acá para allá, mientras me abanico los sofocos de la edad, hay otras sensaciones que me acompañan. Las imágenes que me bailan frente a los ojos no pueden ser más polares. De pronto no sé si soy yo la que se casa o es ella. Pareciera que su realidad se mete en mi propio cuerpo y con total resolución y protagonismo me veo opinando sobre todo como si fuera mío. Que esto se puede pintar de azul o que acá se puede poner esta mesa o que esta cacerola es más resistente que esta otra. Consejos sobre la convivencia, la importancia que tiene ejercer la paciencia, la tolerancia y la comprensión. Es como si toda mi experiencia se concentrara en mi cabeza como un manual de instrucciones para la nueva vida. Como que la transmisión de todo este saber fuera imprescindible para que ella pueda ser feliz.
Y me miro a mi misma y me digo ¡ojo! Es ella la que se casa. Y es ahí donde reacciono saliendo de esa burbuja de confusión. Paso de una charla profunda con otra mujer hecha y derecha a verme con ella sobre mi pecho recién nacida. Es ese momento del reencuentro de nuestras miradas, cuando su llanto cesó al escuchar los latidos de mi corazón y por primera vez nos reconocimos.  Como si ese encuentro hubiera sido el signo del sosiego. Aquí í estoy! Y aquí estaré  para siempre.
Y estoy cumpliendo con ese compromiso que me eché encima hace tanto tiempo. Porque eso que dicen que cuando uno se convierte en madre, no se puede nunca más despegar de su rol, es la pura verdad. Pero ahora, estoy frente a ese crucial momento de abandono del nido. Y no es que yo desaparezca para siempre, o mi hija parta a un mundo desconocido que yo jamás podré visitar. No es así, pero algo de eso tiene.
Ya hace unos años que no vive conmigo, se arregla sola, va y viene sin preguntar cómo, pero esto del casamiento es algo diferente. La sensación es vaga, es confusa, produce desconcierto por momentos, miedo y a la vez ilusión. Siento que la suelto de mi mano y la acompaño con mi mirada para siempre. Que con ella se van mis consejos, mis retos, mis advertencias, mis reconocimientos a sus esfuerzos y logros, mis estímulos, mis miradas cómplices, mis miradas preocupadas, en fin mis miradas. Siento que me despido de esa parte de ella que creí me pertenecía y la entrego a otro desafío, a otra persona que tomará mi posta para construir con ella su propio nido. Las historias se nivelan y la vida nos pone en paralelo. Ya no es madre e hija, sino dos personas que se enfrentan a una realidad similar y en ese ir y venir juntas se recorre, se explora, se confronta, se perdona, se comprende. De golpe se ha hecho grande. De golpe me despido. Ya es ella quien toma sola su propio rumbo y yo, ahí quedo, como la burra atada al árbol de la vida confiando más que nunca en que el destino hará lo suyo a partir de ahora.

Mária

martes, 24 de abril de 2012

EL VERDADERO LECTOR





"El verdadero lector tiene un tipo de poder especial: el de descubrir en palabras ajenas "nuestros propios temores, pasiones y dichas y el entrever, en todo aquello que el lenguaje no llega a nombrar, la intuición de una realidad que nunca entenderemos por completo, pero que ,sin embargo, es la nuestra"





Alberto Manguel (escritor argentino canadiense)





domingo, 15 de abril de 2012

CHATEAU DE VAUX LE VICOMTE



Sin duda a la hora de elegir un paseo por las afueras de Paris, y sobre todo en un primer viaje, todos los viajeros eligen Versalles. Sería una ignorante decir que yo no lo eligiría, porque por otro lado, más allá de la majestuosidad del palacio, su parque es inimaginable. Pero yo tengo una debilidad especial por el Chateau de Vaux le Vicomte. Considero que es el más lindo castillo que he conocido en Francia, y hemos visitado muchísimos. Su armonia, elegancia, proporción, estilo superan cualquier tipo de expectativa. Se encuentra a una hora de Paris, en la misma región que Fointainbleau y del mágico pueblito de Barbizon, cuna de esta escuela de pintura.
Por lo tanto, esta vez hablaré de esta posibilidad de tomarse un dia para visitarlo, o dos para visitar tambien estas otras atracciones de la zona.
Estuvimos hospedados dos veces en Fointainbleau, por unos cursos que hizo Ale en el Insead, una importante escuela de comercio francesa. Vivir en estos pueblos tiene un encanto especial. Uno se adentra en la cultura, y recorriendo sus calles conoce costumbres del pueblo francés que sorprenden. Esos mercaditos que se montan en el predio atrás de la iglesia dos veces por semana eran para mi visita obligada. Me iba caminando por la calle que unia el centro de la ciudad con el Insead, abanicada por las hojas de los castaños en flor, que nunca olvidaré por la belleza que daban al paisaje. Fointainbleau está desarrollada entorno al castillo que si bien muchos reyes intervinieron en su construcción ,el que mayores aportes hizo fue Francisco I. En el proximo link, pueden informarse mejor sobre su historia. Más alla que vale la pena conocerlo, su parque y el bosque que rodea la zona es uno de los preferidos a la hora de disfrutar de la paz que nos brinda la naturaleza.



Square in Fontainebleau Town Centre.JPGSobre la placita que se encuentra frente al palacio se encuentra el hotel de Londres, donde nos hospedamos en uno de nuestros viajes. Su dueña y su hijo, escoltados por un perro que arrastra sus orejas por el piso ayudando a que todo esté impecable es un lindísimo lugar para dormir. Sus cuartos estan decorados con muy buen gusto y la atención super personalizada de Pierre y su madre hacen que la estadía sea ún más grata.


Enfrente hay un buen lugar para comer, pero si tenemos ganas de pasar una noche inolvidable lo podemos hacer en el Restaurant de l'Aigle Noir http://www.hoteldelondres.com/fr/index.php#chambres-et-suites.php

Ese mismo día podemos irnos a Barbizon, que queda a solo diez minutos en auto, o en taxi y recorrer las calles de este simpatico pueblo, que fue la cuna de la conocidad escuela de Barbizon. Motivados por la belleza de su bosque los pintores acudían a este lugar para pintar sus cuadros. La visita no dura mucho tiempo, porque es solo una calle pero los ateliers abiertos al publico, las galerias de arte y los pequeños negocios de decoración son de una gran atracción.

Pero al día siguiente, recomiendo tomarse el día para visitar mi querido Château de Vaux le Vicomte.
Para aquellos que deseen solo visitar esto en un solo día pueden ir en tren hasta Melun y ahi tomar un taxi, o unos charters que normalmente salen de la estación. 
En este link encontraran toda la información y como llegar en auto o en tren.

Este castillo fue construido por Fouquet, el ministro de finanzas de Louis XIV. Para ello convocó a Le Nôtre, Le Brun y Le Vau para la construcción del palacio y de su parque. En la fiesta de inauguración Louis XIV quedó abrumado por el lujo que vió y mandó apresar a su dueño hasta el día de su muerte. Solo Lafontaine lo visitaba y es por eso que en el château hay varios rincones dedicados a él y los personajes de sus fábulas. Después de este acto, que otras personas adjudican también a una amante compartida entre ambos personajes, Louis XIV contrata al mismo paisajista, arquitecto y decorador y construye Versailles duplicando su lujo y fastuosidad.


Cuando uno llega a Vaux le Vicomte se sorprende por la reja de la entrada y la visión del castillo,que se impone con elegancia. Después de entrar llegamos a un patio donde hay unas mesas para poder almorzar algo ligero antes de adentrarnos en la visita. Lo primero para ver son las caballerizas con una extraordinaria colección de carruajes antiguos.


 Luego continuaremos por el castillo, otra joya del patrimonio francés. Su armonía me sorprende cada vez que voy. En el sótano están las cocinas donde normalmente se exponen pasajes de las fábulas con sus personajes vestidos en tamaño real.








El castillo está totalmente amueblado y vale la pena sacar una audio guía para conocer un poco más sobre su historia.

Parque del castillo



Una vez en el parque podremos recorrerlo sin horario. Caminar y caminar asombrándonos con cada rincón.
 En verano cuando baja el sol se ilumina todo el parque con velas, igual que el castillo. Si vamos por la tarde, vale la pena quedarse para maravillarse con este espectáculo muchas veces acompañado por algún concierto en el parque.
Antes de irnos podemos pasar por el shop de recuerdos, uno de los más surtidos en cantidad y calidad que he conocido.

miércoles, 4 de abril de 2012

CHATEAU DE CHANTILLY

Y nuevamente me dan ganas de sugerirles algún otro lindo paseo por los alrededores de París. Para los que viven en Francia  y todavía no han llegado a este lugar, o para los que viajan y se levantan un día con ganas de recorrer parte de la campiña francesa, este paseo que les voy a contar hoy, se convierte en el lugar ideal.

El Château de Chantilly es una de las joyas más extraordinarias del patrimonio francés. Queda a solo una hora al norte de Paris, tomando la autopista que va al aeropuerto de Charles de Gaulle. Su parque, obviamente diseñado por el famoso Le Notre, parquista de Vaux le Vicomte y de Versailles y de muchos castillos más, se lució tanto con este diseño, que no ha dejado de sorprenderme cada vez que lo hemos visitado. Su parque es inmenso y tiene una gran variedad de rincones al estilo francés y también al estilo inglés, que a mi personalmente son los que más me gustan.
http://www.chateaudechantilly.com/fr/


Sobre todo la zona del hameau, pequeña aldea escondida en medio de un bosque, con sus construcciones estilo normando donde se encuentra un restaurante digno de elegir a la hora de algún festejo. Las paredes de este lugar están pintadas haciendo un trompe l'oeil que le dá un encanto especial. Las mesas están cubiertas por manteles de hilo que llegan al piso, donde una vajilla de porcelana, escoltada por cubiertos de plata, nos sugieren, ya al verla, un menú de lujo. El lugar es chico, no muchas mesas, y  la música de fondo nos invita a la intimidad. Recomendable para una cita romántica!!!!!. Como nuestro caso siempre era ir en pequeño o gran malón nos conformábamos con un suculento picnic "au bord de la rivière" o algo frugal en la cafetería, terminando nuestro almuerzo con unas riquísimas frutillas coronadas por la famosa crema chantilly, aquí creada.


Fue aqui, donde Maria Antonieta se inspiró para construir su pequeña aldea de Versailles, tan conocida por sus fiestas y momentos de distención vividos con sus amigos, sorteando de esta forma el estricto protocolo de la corte, que tanto sufrió.
Si tenemos ganas, un buen programa para hacer es recorrer los canales en bote, que se alquilan en la entrada. y si es la primera vez que vamos, vale la pena visitar el castillo interiorizandonos un poco de su historia.

Pero no es esto, lo que expresamente hoy quiero contarles, sino otro espectáculo mágico que nos ofrece Chantilly.
Una vez por año, más precisamente este año, el 17 de junio,  en el hipódromo del castillo se realiza el famoso Gran Prix Diane.

Este premio hípico invita a una gran cantidad de público que por una tradición ya instalada en Francia asiste vestida elegantemente, pero por sobre todo llevando extravagantes sombreros que hacen de este día una gran fiesta. Antes de las carreras, todos los asistentes ocupan las zonas libres del parque que rodea la pista para hacer un picnic. Los manteles de hilo, candelabros de plata, vajilla de porcelana, y elegantes canastas forradas en vistosos géneros nos deleitan con manjares dignos del más extraordinario gourmet. Cada grupo pareciera querer ganar , ese año, la mirada de todos los presentes. Hay gente vestida de largo, de jaquet, frac, galeras y hasta guantes de seda. Uno se siente en otro mundo. Si es un día de sol, diez mil veces mejor. Se pasa un rato muy agradable, alejados de las preocupaciones, como inmersos en un cuento de hadas. La ilusión y la fantasía son los mejores invitados y solo queda disfrutar de esto como lo hacemos en nuestro mejor sueño.


Pero además, hay otro espectáculo que nos ofrece Chantilly que no puede dejar de hacerse alguna vez.
Chantilly posee Les grandes écuries, con una de las escuelas de caballeria más importantes del mundo.
Fueron mandadas construir por Louis Henri de Bourbon, quien creía que se iba a encarnar en un caballo, por lo tanto deseaba tener un lugar donde vivir digno de su rango.Acá se organizaban importantes salidas de caza, que finalizaban con grandes banquetes realizados bajo el dôme de 28 metros de altura.


Es en este lugar, donde hoy precisamente, se puede apreciar un espectáculo ecuestre, organizado desde ya muchos años, por Mr. Bienaimé y su hija Sophie, que con gran destreza nos muestran todo lo que se puede hacer con un caballo.


En este enlace se pueden ver las fechas de los espectáculos y los horarios. No dejen de hacerlo, se van a sorprender.

http://www.museevivantducheval.fr/fr/agenda-animations-et-spectacles-equestres.p6.html