El Château de Chantilly es una de las joyas más extraordinarias del patrimonio francés. Queda a solo una hora al norte de Paris, tomando la autopista que va al aeropuerto de Charles de Gaulle. Su parque, obviamente diseñado por el famoso Le Notre, parquista de Vaux le Vicomte y de Versailles y de muchos castillos más, se lució tanto con este diseño, que no ha dejado de sorprenderme cada vez que lo hemos visitado. Su parque es inmenso y tiene una gran variedad de rincones al estilo francés y también al estilo inglés, que a mi personalmente son los que más me gustan.
http://www.chateaudechantilly.com/fr/
Si tenemos ganas, un buen programa para hacer es recorrer los canales en bote, que se alquilan en la entrada. y si es la primera vez que vamos, vale la pena visitar el castillo interiorizandonos un poco de su historia.
Pero no es esto, lo que expresamente hoy quiero contarles, sino otro espectáculo mágico que nos ofrece Chantilly.
Una vez por año, más precisamente este año, el 17 de junio, en el hipódromo del castillo se realiza el famoso Gran Prix Diane.
Este premio hípico invita a una gran cantidad de público que por una tradición ya instalada en Francia asiste vestida elegantemente, pero por sobre todo llevando extravagantes sombreros que hacen de este día una gran fiesta. Antes de las carreras, todos los asistentes ocupan las zonas libres del parque que rodea la pista para hacer un picnic. Los manteles de hilo, candelabros de plata, vajilla de porcelana, y elegantes canastas forradas en vistosos géneros nos deleitan con manjares dignos del más extraordinario gourmet. Cada grupo pareciera querer ganar , ese año, la mirada de todos los presentes. Hay gente vestida de largo, de jaquet, frac, galeras y hasta guantes de seda. Uno se siente en otro mundo. Si es un día de sol, diez mil veces mejor. Se pasa un rato muy agradable, alejados de las preocupaciones, como inmersos en un cuento de hadas. La ilusión y la fantasía son los mejores invitados y solo queda disfrutar de esto como lo hacemos en nuestro mejor sueño.
Pero además, hay otro espectáculo que nos ofrece Chantilly que no puede dejar de hacerse alguna vez.
Chantilly posee Les grandes écuries, con una de las escuelas de caballeria más importantes del mundo.
Fueron mandadas construir por Louis Henri de Bourbon, quien creía que se iba a encarnar en un caballo, por lo tanto deseaba tener un lugar donde vivir digno de su rango.Acá se organizaban importantes salidas de caza, que finalizaban con grandes banquetes realizados bajo el dôme de 28 metros de altura.
Es en este lugar, donde hoy precisamente, se puede apreciar un espectáculo ecuestre, organizado desde ya muchos años, por Mr. Bienaimé y su hija Sophie, que con gran destreza nos muestran todo lo que se puede hacer con un caballo.
En este enlace se pueden ver las fechas de los espectáculos y los horarios. No dejen de hacerlo, se van a sorprender.
http://www.museevivantducheval.fr/fr/agenda-animations-et-spectacles-equestres.p6.html
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