En los talleres de comunicación creamos un espacio donde podemos
tener una experiencia profunda sobre
nuestra manera de comunicarnos.
Muchas veces sucede que creemos estar diciendo lo que nos pasa,
pero al ver las reacciones del entorno nos damos cuenta que nuestro mensaje no
es tan claro, o viceversa, los demás nos dicen cosas y nosotros interpretamos
algo diferente que nos lleva a situaciones confusas. Todo esto nos crea
malestares en nuestra convivencia que generan de a poco distanciamientos con
las personas que más queremos.
Comunicarse bien es crecer, y cuando se crece se comprende, se
respeta, en una palabra se ama de verdad, aceptándonos como somos y aceptando a
los demás como son.
Pero para eso, es necesario aprender a mirarse a uno mismo,
animándose a revisar esos mandatos y creencias, que en muchas oportunidades nos
han hecho poco tolerantes por tener una mirada rígida sobre las cosas. Cuando
dejamos de hablar de los otros y podemos empezar a hablar de nosotros mismos y
lo que nos sucede con lo que nos pasa, comienza el verdadero cambio.
Y al cambiar yo, cambia mi entorno.
Mária Berardi
No hay comentarios:
Publicar un comentario