"Es París , según mis cálculos, la ciudad donde la gente se besa mejor. En París el beso ha dejado de ser un fenómeno privado. En las ceremonias públicas el beso del Presidente de la República, de los ministros y de los mariscales es parte establecida del protocolo. Este beso oficial de barba a barba, sirviendo de ejemplo, ha legalizado de paso el beso de amor. Los enamorados de París, en plena calle, cultivan sin reparo su derecho al beso En primavera, bajo la bóveda verde del Bois , el paseo de las parejas, es simplemente, una larga y pública sucesión de besos. No hay en estos besos callejeros, claro está, ni audacia ni picardía. Más que una necesidad sentimental de los enamorados, este beso del Bois es, en mi entender, una necesidad estética del alma parisiense. Dentro de la ordenada perfección del Bois, el beso está naturalmente atribuido a las parejas, como las hojas a los árboles o las flores a las plantas Se trata de completar un espectáculo, una pareja recatada y fría rompería allí la municipal armonía del conjunto. El beso ha perdido así, desde luego, la elegancia del pecado. Pero la ciudad ha ganado un elemento decorativo de primer orden. El beso de París tiene, en verdad, un insusbstituible valor municipal. Gracias a él el municipio parisiense economiza los sueldos de varias bandas de música. Porque estos besos de París difunden por todo una sensación musical, esa sensación de olvido, de paz, de juventud, que siembran por plazas y paseos las bandas del municipio".
Escrito por Roberto Gache (1891-1966) dramaturgo, ensayista y diplomático argentino, en su libro Glosario argentino ,publicado en 1928. Extraido del libro Paris para los Argentinos de Jorge Fondebrider
"En Buenos Aires, si los enamorados se besan en la calle pública promueven un escándalo y van presos. En París eso es la cosa más natural del mundo. Entretanto, el porcentaje de natalidad es mucho más elevado en Buenos Aires que en París. De donde se deduce que el pudor es una virtud patriótica y fecunda"
Escrito por Leopoldo Marechal (1900-1970) . Extraído del mismo libro París para los Argentinos.
¿Alguien se ha besado alguna vez paseando por el Bois de Boulogne, o en el puente de las artes, o bajo el farol iluminado de la place de Fürstenberg recordando la escena donde Newland Archer (Daniel Day-Lewis mira por última vez la ventana donde vive la Condesa Ellen Olenska (Michelle Pfeiffer) en la inolvidable película La Edad de la Inocencia.?
Pruébenlo y después me cuentan.
Mária
Enlace:
Muy interesante la observación. La proxima vez que vaya con Albert a París voy a hacer la prueba que sugerís.
ResponderEliminarBesos y seguí escribiendo que me encanta Cecilia
bien amiga, asi me gusta!!!!! no te imaginas lo que se siente. Pensar en eso es una buena motivacion para volver a Paris. Vamos por esa.
ResponderEliminar